Octubre, mes del Rosario

"Parece que es la hora, pero no es la hora..." Con qué frecuencia recitamos al cabo del año esas ya míticas palabras que pronunciara d.Antonio Barbeito en su pregón de la Semana Santa hispalense del año 2010. Con ellas queremos expresar la ferviente impaciencia de que nuestra Semana Grande vuelva. Sin embargo, lo cierto es que no paramos, cuando no tenemos al Patrón de no se qué sitio, tenemos una procesión extraordinaria por aquí, una de gloria por el otro lado. Y si no, siempre tenemos internet, con videos, redifusiones, y retransmisiones en directo desde cualquier punto de España.  Octubre, tan tranquilo que parece, la va liando calladicamente, como decimos en el pueblo, este otoñal mes se ha vuelto experto en sorpresas. Para algo es también el Mes del Rosario. Todos estos domingos de madrugada disfrutamos de la presencia de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza en las calles de Cieza, y el próximo sábado las de la capital en compañía de su homónima de San Juan de Dios. Pero no es este "Rosario" al que quiero hacer referencia hoy. Quiero reseñar y recomendar la procesión que cada octubre la Archicofradía del Rosario de Murcia organiza. Desde el Convento de Santa Ana esta cofradía desfila con la bella imagen de Nuestra Señora del Rosario atravesando las más céntricas y famosas calles de la ciudad. Esa tarde, Santo Domingo retumbo con los tambores, Trapería quedó impregnada de incienso y Cardenal Belluga quedó inundada de cera y devoción. Lo primero que llama la atención del paso es el magnífico trono dorado, de un tamaño perfecto para que la imagen luzca en todo su esplendor. Ese interés por el trono radica en dos sencillos arcos entrecruzados plagados de tulipas, como si de floridas ramas se tratara, adornados por pequeñas y tintineantes alhajas de cristal que cuelgan bajo cada portavelas. La imagen en si es también muy hermosa, de una estética típica murciana: Cetro en la mano derecha, Niño Jesús en la izquierda, rostro sonriente coronado con una corona imperial y pelo largo en tirabuzones cayendo en cascada por el manto.

Hacía tiempo que no disfrutaba tantísimo con una procesión. La solemnidad y rigor con que se llevó a cabo, el potente olor a incienso y nardos, el goteo de la cera, el suave repicar de los cristales del trono, el paso de los portadores, tan lento y tan suave que parecían no estar moviendo el trono, sino que este levitaba en una nube de olorosa fragancia. Mención especial merece el acompañamiento musical. Apenas conocía a la Banda de Música "Santa Cecilia" de Sorbas (Almería), pero desde ayer tarde, ese nombre no se me olvidará en la vida. Comenzaron en pasacalles con el hermoso pasodoble "Coplas Murcianas", maravillosamente interpretado. Después, durante la procesión, el repertorio puramente sevillano salió a la luz. Coronación de la Macarena, Como Tú, Ninguna, Alma de la Trinidad, A Tí Manué, Encarnación Coronada, Virgen del Valle, Pasan los Campanilleros, etc. Estos son solo algunos de los títulos que resonaron en las calles y aun resuenan en la memoria. No sólo saben tocar las marchas, sino que saben dónde tocarlas: las más potentes en calles anchas y plazas, las más dulces y delicadas en las estrechas callejuelas donde el paso va rozando balcones y el incienso forma una bendita neblina, y las más grandiosas y emocionantes a la salida y la entrada del desfile.

Termino esta reseña recomendando a cada lector que el próximo octubre se acerque a Murcia para disfrutar de tan magnífico evento cofrade. Para ello, empleo las palabras que no me pude resistir a publicar anoche por el facebook: 
Procesión de la Virgen del Rosario del Convento de Santa Ana de Murcia, una cita que no olvidaré y que repetiré varias veces en mi vida si Dios quiere. Sin embargo, repita o no, lo cierto es que esta tarde-noche ha sido inolvidable. La empezamos con el pasacalles de la banda, o debería decir, bandon Santa Cecilia de Sorbas, al son de las coplas murcianas a toda potencia por trapería para seguir con una procesión de solemnidad, seriedad, incienso, recogimiento, en fin, todo lo que hace que una procesión sea especial y aún más cuando es lejos de nuestra añorada primavera. Cierto y verdad es que el trono me enamoró desde la primera foto en que lo vi, pero verlo en persona, con ese caminar murciano que lo hace levitar, llevando a la Señora del Rosario en una nube de velas y oro, acompañada con marchas tan grandiosas como Virgen del Valle, A ti Manué, Coronación de la Macarena, Rocío, Alma de la Trinidad... es emocionante. Especial mención al momento del regreso al templo con Encarnación Coronada y el final de la noche con el Salve Regina. Mis felicitaciones a la Cofradía por tan magnífico evento y mi agradecimiento a Joaquin Bernal Ganga por invitarme a disfrutarlo. Que nunca falten momentos así, de Pasión Cofrade.
Nada más por hoy. Os dejo con el video de la procesión y el reportaje fotográfico. Espero que os guste y os anime a participar de este evento en vivo y en directo.

PROCESIÓN DEL ROSARIO



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