CUARESMA 2017: Asevillanados

Es miercoles y toca un nuevo artículo en Pensamientos de un Ciezano, un artículo sobre un temita bastante controvertido:

ASEVILLANADOS

Hace unas semanas, las redes sociales se vieron revolucionadas por unas declaraciones que el Obispo de Salamanca, monseñor Carlos López, hacía. En esa declaración, el prelado presentaba su preocupación por la utilización del acento y expresiones andaluzas por parte de los jefes de paso salamantinos. "Levantá", "Chicotá" y un largo etcétera de expresiones son las que los "capataces" de la ciudad castellana utilizan en sus desfiles procesionales, formas de hablar importadas directamente de Sevilla y Andalucía, y esto ha llevado al presidente de la Junta, don José Cornejo, a trasladar esta inquietud a los hermanos mayores de forma que tengan en cuenta que Salamanca tiene una tradición cofrade muy propia, y no es menester cambiarla.

Bien, ahora me imagino que querreis saber qué pienso yo de esto. Pues no os voy a dejar con las ganas, yo simplemente digo: Ole por el obispo (permitiéndome esta expresión taurina y andaluza). Hace bien monseñor López en mostrar su preocupación por algo que, a simple vista, puede parecer algo más bien inofensivo. Al contrario, es un síntoma de algo muy preocupante que se extiende por muchos sitios, especialmente las redes sociales, y Cieza, que es lo que más de cerca nos toca, no es una excepción.

Si, si, amigos, no nos llamemos a engaño, poco a poco, nos estamos andaluzando y asevillanando en muchos aspectos. Quizás no en el acento (gracias a Dios, aún conservamos nuestras expresiones y nuestro acento que es la envidia de toda la Región de Murcia), pero si en la imaginería y en la música. 

¿Es esto algo malo? En si, buscar la calidad y ciertos cánones de belleza que, por lo general, solo se encuentran en el Sur español, no es algo malo. ¿Buscar un estilo musical sólo presente en Andalucía para importarlo a Cieza? Por qué no, siempre y cuando no se desvíe demasiado de la estética general de nuestra Semana Santa y las tradiciones que a ella se refieren. Esos aspectos enriquecen a la Cieza cofrade y la hacen más grande. Pero con criterio, insisto. Por ejemplo, "Coronación de la Macarena" de Pedro Braña es una magnífica composición, pero ni loco me atrevería a traermela al pueblo para cualquier procesión; al igual que bajo ningún concepto sería yo capaz de llevarme "Semana Santa Ciezana", otra grandísima composición, en este caso del Maestro Gómez Villa, para ponersela detrás a la Macarena. ¿Por qué? porque no encaja con los cánones tradicionales de cada sitio.

Sin embargo, dentro de que este intercambio cultural no es malo, puede ocasionar un problema de base bastante grave, que no es otro que la pérdida de la identidad de cada sitio. Algo que se ve cada vez más es que en muchos lugares comienzan a aparecer, y en algunos ya llevan arraigados muchos años, hermandades y pasos copia de Andalucía, tanto en el estilo artístico, en el acompañamiento musical y en la forma de llevarlos e incluso, como en Salamanca, una ciudad que por su acervo castellano es bastante opuesta a Sevilla en costumbres, en la forma de hablar.

Y esto son síntomas de que, de alguna forma, no estamos orgullosos de nuestras tradiciones y queremos cambiarlas. Como hoy en día, en las redes sociales, a poco que te metas un poco en el mundillo cofrade, ves cientos de muestras de orgullo cofrade sevillano, inconscientemente quieres hacer tuyo ese orgullo, asimilandolo erróneamente al estilo.

En fin, que hay que reconocer que tenemos una tradición cofrade muy fuerte y rica por nosotros mismos y no tenemos de qué avergonzarnos, sólo hay que sacar un poco de pecho y de panza y decir "Estos somos nosotros y que los sevillanos se queden con su Sevilla, que yo me quedo con mi Cieza y su Semana Santa".

Falta esto me dicen, 
falta Sevilla dice una voz, 
eso pensaba antes, 
eso me pensaba yo. 

Falta Sevilla decía, 
de Macarena y Pasión, 
Sevilla cofradiera, 
y del Gran Poder Cristo Dios, 
y Soledad de San Lorenzo, 
y Mortaja y Montesión, 
falta triana decían, 
con su Estrella, sus Penas 
y su Esperanza 
y en Pureza su Señor. 

Tanto dicen de Sevilla, 
de sus formas, de sus andares, 
¡de su arte qué necesito yo!
Ellos tienen a de Ocampo, 
yo Sanchez Lozano y Capuz, 
ellos tienen Montañés, 
yo Pinazo, Planes y Araciel, 
Ellos tienen Juan de Mesa, 
yo Gonzalez Moreno 
el maestro que talló, 
al Señor del Silencio, 
de la Agonía CRISTO DIOS. 

¡Me río yo de sus andares! 
¿Costaleros? 
Quién los quiere si tengo anderos. 
De sus formas los supero, 
con mi río multicolor. 

¿Qué me importa a mi Pureza, 
Macarena o Montesión, 
San Lorenzo o la mortaja? 
¿Qué más da digo yo? 
Si yo tengo al Nazareno, 
Soledad y Dolorosa 
Y Esperanza y Amargura 
Y Ecce Homo y el Perdón, 
y en la iglesia el Yacente 
y en la Ermita... 
En la ermita el Señor, 
aquel que consuela a todo 
el que ante Él alguna vez rezó.

Falta esto me dicen, 
falta Sevilla, me río yo, 
lo que falta es que aprendamos 
a vivir cada cual su Pasión.

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