Mirano, Madre, Miranos

Miranos, Madre Miranos,
Que somos tus hijos queridos,
A tus plantas aquí postrados,
Míranos, porque a Ti hemos venido

Se llena la Iglesia 
tan sólo por verte
y Tú, sonriente,
A tu pueblo regresas,
en su centro te posas
cual celeste paloma,
y, entre tus rizos asoman,
tus pupilas hermosas,
que resplandecen lucientes
en pardos fulgores
¡Que son dos primores
de lunas crecientes!

A Ti te cantamos,
a Ti te Rezamos,
Y de fe sonrientes
por tu manto pasamos,
Y a ti acudimos,
llenos de fervor,
y al verte decimos
¡Viva la Madre de Dios!
Y tu, agradecida,
Nos miras con cariño
y, de amor henchida,
nos Regalas a tu Niño,
que va a visitar,
a quienes siempre a ti acudieron
que por vejez o enfermedad,
hoy venir no pudieron.

Y yo, Señora,
cansado, sin voz y agobiado,
Voy corriendo a verte,
aunque no tenga el vestido apropiado.
Que al verte a ti,
todos mis males se quitan,
y aunque mi garganta no pueda,
mi corazón vivas te grita.


REPORTAJE DE LA FUNCIÓN PRINCIPAL Y PASAMANTOS

PASAMANTO VIRGEN DEL BUEN SUCESO 2018

Noche oscura, blanco amanecer,
por favor, no idos,
os lo ruego ¡volved!
Que, una vez perdidos,
¡Quién la podrá detener!
La pólvora marca el camino,
¡No lo señales, por Dios!
que cuando tu trueno se apague,
habré de decirle adios.
Sol, no aparezcas,
¡Escóndete, astro Rey!
Que si Tú hoy apareces,
Ella se irá, es de Ley.
Que la luna siempre se esconde,
al ver al sol brillar,
por eso María se aparta,
para podernos a Cristo acercar.

Ella es Puerta del Cielo,
Casa de Oro sin par,
Rosa mística de su arco,
Torre de Marfil sin igual.
Estrella radiante que anuncia el día,
Esplendor que a la Cruz hace brillar,
Luz que nos bendice con alegría,
Con el amor de su Cetro Maternal.
Reina de las Mujeres,
Nardo oloroso en el camino,
De Dios Pregonera Tú eres,
y Tres mil Veces Guapa yo te digo.
Del Buen Suceso eres Soberana,
el Buen Suceso que del cielo vino,
por eso emprendemos la caminata
¡Adelante, Peregrinos!
Que, hacia tu Santuario, bella y celestial Mansión,
Nunca queremos llegar,
Porque sabemos los ciezanos,
que allí te hemos de dejar,
y remoloneamos,
y te aplaudimos
y te cantamos,
para frenar tu caminar,
pero, al fin, a la Atalaya
contigo hemos de llegar.

Ya dentro de tu ermita,
te dejamos con nuestro llorar,
y se que, de la despedida,
hasta Tú alguna lágrima soltarás.
Que allí ya te dejamos,
con velas, oraciones, llantos y besos,
y al salir, por última vez aclamamos
¡Viva la Virgen del Buen Suceso!

REPORTAJE DE LA ROMERÍA DE LA
STMA. VIRGEN DEL BUEN SUCESO 2018



ROMERÍA BUEN SUCESO 2018

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