CUARESMA 2019: Mensaje Cofrade

Ayer, Miércoles de Ceniza, abríamos la cuaresma con el Mensaje Cofrade. Hoy os traemos el magnífico texto de Joaquín Bernal para invitaros una vez más a vivir plenamente estas fechas tan señaladas.

“Es el momento”
Por Joaquín Bernal Ganga

Es ahora, cuando ya sintamos y en nuestra mente pisemos la cera del traslado de San Pedro y el de la Virgen de Gracia y Esperanza sobre los adoquines de la vieja Cieza cuando nuestra alma nazarena se reencuentre con su más profundo ser, nazarenos de Cieza, es el momento.

Un año más os invitamos desde esta casa a vivir profundamente lo que es nuestro, la esencia viva de una Cieza que despierta al son de un tambor y un solo Gomezvillesco que hace que el corazón palpitante acelere su ritmo y provoque que una vez más el centro de una Perla brille aún más llenándolo de los colores de la Pasión según Cieza... una Cieza que busca un Consuelo constante en una ermita que bien es santuario del mismo corazón de esta tierra y donde cada día rememoramos una tarde de Domingo de Palmas y Ramos, donde Cristo, exaltado en el instrumento de nuestra fe nos llama a ser mejores cristianos, mejores cofrades, mejores hijos del mayor de los ciezanos... No dejemos que este mundo nos lleve con sus malos pensamientos ni nos entreguemos a bolsas de monedas de plata, que no tengamos que llegar al beso de la traición una noche que todo debería ser oración y entrega, todo por amor, que no se vean más puñales que los de los dolores de María sobre su pecho, que las únicas armas que nos importen sean los cirios prendidos de la llama bendita de nuestra fe cristiana, que deja el testigo de una procesión pasada hasta en la calle empedrada donde Cristo desciende hasta el río que a la huerta plena de alma. 

Luchemos juntos por sacarlo adelante, que no se quede ningún paso y ningún nazareno sin pisar la calle, que la única que no aparezca, al menos durante esta semana, sea la lluvia, que durante todo el año necesitamos de ella, pero esta semana es de Cieza y sus nazarenos, que a Cristo y a María y a todos los santos llevan en tronos de gloria como señores de la Cieza Nazarena, donde la mujer, ya sea andera, penitente, una madre planchando una túnica o cualquiera de las Santas Mujeres nos recuerdan que en los brazos de María siempre habrá un Buen Suceso donde descansar mientras en el calendario vayamos tachando días para prácticamente no dormir más durante la semana de los amores nazarenos, donde nuestra alma, nuestra mente y nuestro corazón quedarán locamente enamorados del momento, de la aparición del paso de nuestra imagen en la calle, al despuntar la mañana del Viernes más santo del año o iluminado en las noches más hermosas de cuantas se pueden llegar a imaginar, mientras la mañana de la Esquina en el convento aún debe esperar, porque no le vemos a esta infinita Pasión aún el final, enamorados de la marcha, de la fragancia de un incienso perfumando la madrugada del Sábado glorioso, enamorados del arte que engloba una pasión que nos vuelve más que enamorados verdaderamente locos...


Luchemos juntos por la Semana de nuestros sueños, por las que nos inculcaron nuestros padres y abuelos, por la de nuestros hijos, por la de nuestros amigos, por Cieza y su Semana Santa... Que suene Mi Amargura para el cofrade que la espera y cuenta los días para reencontrarse con ella, que el Cristo del Perdón retumbe entre los preparativos de túnicas, capas, fajines y cíngulos, que la Cruz de Doble Brazo sea la melodía de un viento impulsado desde la ermita del Santo Cristo y que Mektub anuncie por todas las calles y plazas lo que está por llegar, créeme, escúchala ¿no oyes la caja comenzando a marcar? ¿Acaso tu corazón no va al compás? Espera, quédate en silencio ¿la escuchas? ¿la sientes? Atento, acaba de sonar una campana ¿la has oído? es tu corazón pidiendo que te levantes y en una improvisada procesión te acerques ante el Señor y su Madre para ponerle todo de ti frente a ellos, todo, pon absolutamente todo, tus inquietudes, tus males, tus amores, tu vida y tu sentir nazareno... No todo es quedarse en la semana, saca la procesión todos los días, se cofrade durante todo el año, no te olvides de Él y de Ella, no los dejes de lado, siempre están contigo, no dejes de estar tú con ellos...

Seamos como niños, como los que derrochan su alegría portando los pequeños pasos hasta la esquina del convento en la tarde del Sábado Santo al son de los pasodobles que anuncian lo que al día siguiente llegará... Seamos como sus ojos al ver pasar a la Cama de Cristo y verlo dormido mientras ilumina la noche triste de la Pasión, emocionémonos como ellos al son del tambor del tercio romano en el prendimiento y fundámonos en una alegría que perdura en el tiempo como perduran los recuerdos de caramelos volando la mañana de Pascua o de la torta de pan dormido que en cualquier tarde de Cuaresma había de merienda en la casa de nuestras abuelas antes de probarnos la túnica de la cofradía de la familia, seamos como los niños, eternos jóvenes nazarenos...

Y los recuerdos... Los recuerdos que de pasados tiempos comienzan a volver a tu mente, aunque tú no recuerdes la primera ni la segunda ni la tercera, pero ahí está, desde siempre, formando parte de tu vida, recuerdos de una sala donde todos los muebles, fotografías, cuadros y demás se tapaban con túnicas de uno o varios colores, tu siempre habías sido de cofradías, que si San Juan, que si los Hijos de María o cualquiera que te tocase de alguna manera, bien por familia o bien por corazón, ese corazón nazareno que el maestro León describió en la letra del pasodoble de los dormis o Gómez Villa al hablar del alegre paso del más joven, el discípulo San Juan, todos los recuerdos están ahí, cintas de video de años que ni conociste, cassetes de marchas pasionarias, la Caida, Jerusalén, Caridad del Guadalquivir, Adoración, Mater Mea y otras tantas... Que te transportan a los recuerdos más preciados de unos pasos que caminaban por unas calles que en tu infancia te parecían grandes avenidas y que ahora ves prácticamente encogidas al paso de un Dios hecho hombre que se sacrificó por todos nosotros y que esta mañana de Viernes Santo pasea crucificado según las manos de Yuste Navarro para aparecerse ante María Magdalena y todos nosotros como Señor Resucitado según la mente de González Moreno, pero siempre recordaste a Carrillo y su ángel triunfante, el pequeño de los dormis, donde empezaste como andero en esto de la Cieza cofrade para después llevar sobre tus hombros la Burra y el paso de la Salomé, la Cama de Cristo, el añorado en las calles Beso de Judas y el Jesús Reucitado que en Cieza siempre fue como tú, un Niño.

Es el momento de sacar túnicas de armarios, de guardillas, de cofres que guardan cual tesoro los colores de nuestra pasión, una pasión que va del granate de la Dolorosa en la noche del Viernes soñado al azul marino de la Virgen del Amor Hermoso cuando el mediodía de un Domingo de Resurrección nos indique que hay que volver a iniciar una cuenta atrás que nos llama a ser nazarenos durante todo el año que vendrá. Es el momento del ensayo en las bandas, del sólo de Semana Santa Ciezana, de recordar ese Crucifixus eterno a los pies del Cristo de la Sangre mientras te acuerdas de los que con él partieron guiados por la mismísima Magdalena o las campanillas de un palio que se aleja por una calle llenándolo todo de luz para que llegue la oscuridad de la Agonía tras de sí... Y en las casas de los anderos instrucciones para unos hijos que van a salir por primera vez arrimando el hombro con su padre, los penitentes y los báculos, las galas de los pasos, las cruces en el hombro la mañana del Viernes Santo y el velo negro de las lloronas cuando no hay más llanto que la de una Madre soberana, que por ser Madre no va sola, aunque Cieza la llame Soledad y vista de toda enlutada, sabe Cieza que el llanto no es de pena sino que es de gloria, es el momento, de preparar la cera y baterías, el paño de la Verónica, el sudario de la Piedad y los encajes del pecho de la Virgen del Mayor Dolor , es la hora de reencontrarnos con la más pura y viva esencia, de Cieza, los ciezanos y el caracol de los romanos, las plumas de sus cascos, ya vayan a pie o encima de un paso, Beso de Judas, Prendimiento, Braulio y su caña en la coronación y que no se me olviden los dormís y su palmera de la oración... Que no se os olvide que también es el momento de las palmas apuntando a un cielo azul en la mañana de la Jerusalén Ciezana, cuando sea ese azul los capuces el Miércoles Santo de la Samaritana, la hora del “a quien buscáis” y las manos atadas del Nazareno, del rezo del Via Crucis en la noche del Lunes Santo, de los traslados y la traida de los santos, el momento de sacar los guiones para el pregón, el momento de que se abran las puertas de Iglesias, casas de hermandad y la Casa de los Santos, donde la Pasión según cieza se respira los 365 días del año, donde se atesoran las imágenes que te sacan un rezo y te roban un llanto, donde la cera de las cofradías se funden a diario, donde está Jesús en el sagrario, donde todo empieza y donde todo acaba, donde las túnicas se pasean todo el año, donde Cristo se entrega en cada eucaristía para que el Martes Santo procesionen a la cena los Hijos de María, para que todo una vez más comience y Cristo ascienda a los cielos, resucitado en el Convento de San Joaquín mientras una última vez se cerrara la puerta de la Casa Museo de la Semana Santa de Cieza para un año más haber cumplido el rito y haber logrado que el pueblo de Cieza y su Semana Santa sigan proclamando que están unidas de las manos.

Cofrades, poco puedo decir ya, el resto lo sabéis vosotros, sólo queda invitaros a que el 6 de Marzo comencéis esa particular procesión cuaresmal que os llevará a los pies de Cristo y lo llevéis en el corazón nazareno que todos portamos en nuestro interior y que hagamos que crezca siendo la mayor muestra de amor a nuestra Semana, que aún siendo una al año es la más hermosa, la más Santa y la que a todos nos hace reencontrarnos con lo mejor de cada uno, feliz Cuaresma y Semana Santa.

Comentarios

  1. Un precioso y sentido texto, preñado de Pasión, que ha sido capaz de removernos el alma y hacednos revivir cada instante, cada rincón, cada momento de nuestra Semana Santa.
    ?Sabéis por qué lo ha conseguido? Porque como decíamos al principio, no es un texto al uso, es el Sentimiento relatado de cada Procesión.
    !!!Enhorabuena, Joaquín Bernal Ganga!!!
    Me ha emocionado.
    Gracias Antonio Jesús, por traerlo al blog Redes Cofrades Cieza.
    Y no olvidéis: A Cieza, por su Semana Santa!!!

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  2. ¡Muchas gracias por el comentario! Si es tan bueno el texto, es precisamente por lo que dices, porque no hay nada falso, todo lo que dice sale del corazón de un procesionista que, aunque no sea de Cieza, ha aprendido a conocer y amar nuestra Semana Santa. La cuaresma solo acaba de empezar y aun nos queda mucho por mostrar.

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