San Pedro lloró desde Santa Clara

Redes Cofrades Cieza/Antonio Jesús Hernández Alba 
A pesar de las adversas condiciones meteorológicas, San Pedro salió en traslado desde la Iglesia de Santa Clara para abrir el último fin de semana antes de Semana Santa. 

Quinto viernes de cuaresma, el preludio a la gran Semana, y el cielo hizo temblar a más de un procesionista. Desde primera hora de la tarde, una nube tempestuosa nubló el cielo y comenzó a descargar el tan necesario agua que los agricultores esperan y que los semanasanteros tememos. La lluvia se mantuvo intermitente durante toda la tarde, impiendo al Medinacelli hacer su penúltimo recorrido. Por suerte, las precipitaciones se detuvieron antes de las 21:15, hora a la que la Cofradía de San Pedro tenía previsto esperar antes de tomar una decisión drástica. 

A eso de las nueve de la noche y a pesar del frio y las calles mojadas, las inmediaciones de Santa Clara bullían de gente ansiosa por ver salir al príncipe de los apóstoles. Las bandas ya aguardaban el momento de formar y en el interior del templo, con la única luz del trono y del foco que alumbra al Cristo de la Expiración en el altar mayor, el tercio ya se encontraba formado aguardando el momento de salir. Minutos antes de comenzar el traslado, don Dímas Ortega, impartía su bendición, invitando a la oración y penitencia a todos los hermanos sampedristas que estaban a punto de desfilar. 

Con el redoble y el cornetín de la AM Sones de Pasión de Cieza, comenzaba la procesión y se abrian las puertas de la parroquia para dejar salir al nutrido tercio infantil de la cofradía, así como a unas larguísimas filas de penitentes que con cirios azules acompañarían a su titular. Al son de "Concha" de Victor Ferrer, interpretada por la AM Averroes de la OJE Cieza, llegaba el momento más esperado: la salida del apostol San Pedro a las calles de Cieza. 

Arropado por el numeroso público, alumbrado por sus penitentes y envuelto en nubes de incienso, San Pedro recorrió el camino de Madrid, recreándose en cada palmo de recorrido, como si quisiera desafiar a las amenazantes nubes que aún se intuían en el cielo. Dejando atrás la amplia avenida, el Pescador se aventuró por la estrechez de la Calle Cadenas, que por estrecha no estaba falta de público, un público que instantes después se agolaría en la Cánovas del Castillo para asistir a la emotiva entrada del Santo. Sobre las 22:30 llegaba el cortejo a las puertas de la Casa-Museo de la Semana Santa. Toda la llegada desde la esquina de la Calle del Barco hasta la puerta, lo hizo San Pedro acompañado por la banda que abría carrera. Como ya hicieran el año pasado, Sones de Pasión interpretó "La Muerte no es el Final" para cerrar un traslado que deja a los ciezanos con ganas de más y con ansias de que llegue el próximo viernes y la Dolorosa pare definitivamente el "Reloj de la Larga Espera".

TRASLADO SAN PEDRO 2019

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