Reflexión Dominical: La Navidad ¿Qué es? y, ¿cómo la celebramos?

Por Borja Atencia Flores y Antonio Jesús Hernández Alba

Hoy, Domingo IV de Adviento, en lugar de meditar sobre el Evangelio, en Redes Cofrades Cieza hablamos de la Navidad. ¿Qué es y cómo la celebramos los Cristianos?

La celebración del misterio del Nacimiento de Cristo en la Nochebuena es el primer momento culminante en el año de la Iglesia, junto con la noche gloriosa de Resurrección. En ambas fechas celebramos la obra misional y salvífica de Jesucristo como hijo de Dios; en ambas celebraciones nos reunimos en torno al altar para celebrar dos momentos cumbres de nuestra fe como cristianos y como católico: celebramos la manifestación por la que Dios se hace carne mortal para redimir al mundo y pagar así, uno por todos, el precio de nuestra futura salvación. Por eso la Navidad es un momento de regocijo, de fe fraterna y de alegría, porque la espera será más corta y la Pascua estará próxima, es un momento de unión y universalidad de la Iglesia, todos celebraremos unidos por la alegría del día, la buena noticia de la Salvación de Cristo. Por eso, a pesar de las circunstancias, alegrémonos porque la Navidad es tiempo de recordar el mayor evento de la historia: la Venida del Mesías a nuestro mundo. Feliz Navidad, Hermanos.

LAS MISAS DE NAVIDAD 

El ciclo natalicio del año litúrgico se inicia con el Adviento, cuatro domingos en los que nos preparamos para la celebración del tiempo de Navidad, el tiempo de Alegría por el Nacimiento del Señor. Este nuevo tiempo comienza en las primeras vísperas del día 25 de Diciembre (la tarde del 24 de Diciembre). Este día son cuatro celebraciones distintas las que contempla el misal. 

1. Vísperas 

La primera de ellas es la misa de Vísperas, en la media tarde del día 24. Anticipando ya la alegría del Nacimiento del Salvador. En ella el Evangelio nos contará todo el Árbol genealógico de Cristo, enlazándolo como descendiente de Abraham, de Judá, hijo de Jacob, y del Rey David, demostrando que en Jesús se cumple todo lo que al respecto dijeron los profetas. 

2. Misa del Gallo 

La celebración que más peculiaridades tendrá por su sentido es la Misa de Medianoche, la cual es conocida como “Misa del Gallo”, la celebración principal Misterio del Nacimiento. Esta celebración guarda cierto paralelo con la celebración de la Vigilia Pascual, pero sólo por su significado, no por su forma. Al principio de la celebración se entonarán las “Calendas de Navidad”, que son el pregón que da paso al inicio de la celebración del Nacimiento de Cristo. Durante esta celebración se vuelve a entonar el “Gloria”, canto de los ángeles en la noche santa de Belén, que durante todo el Adviento había estado suprimido, salvo en la Solemnidad de la Inmaculada. Así celebramos más plenamente la alegría de la venida del Salvador. El Evangelio nos narra el momento del Nacimiento y del Anuncio del mismo a los Pastores. 

El sobrenombre de esta misa viene de sus orígenes, en torno al siglo V. Originalmente, esta misa se celebraba con las primeras luces del día, en el momento en que cantan los gallos. De ahí que se la conozca como “misa del gallo”, aunque actualmente no coincida con la hora original. 

3. Misa de la Aurora y del Día. 

El misal contempla la celebración también de la Misa de Aurora y la Misa del día, ya el día 25 de Diciembre, en ambas celebraciones, como en las dos anteriores, el sacerdote vestirá de blanco o dorado, ya que el tiempo de Navidad es para los católicos, junto con la Pascua, el más importante del Año litúrgico. Se hace distinción tradicionalmente entre la misa de la Aurora o “de pastores”, porque en ella se conmemora el momento de la Adoración de los Pastores al Niño de Dios, siendo ellos los primeros en postrarse ante el Redentor. La misa del día celebra la misericordia de Dios por enviar a su Hijo, a su Palabra hecha Carne, para salvación del mundo. 

En todas estas misas, así como en las demás del tiempo de navidad, es costumbre, al terminar la celebración dar a besar, o a venerar, al pueblo la imagen del Niño Jesús, repitiendo el gesto de adoración hacia el Salvador que iniciaron los pastores el mismo día del Nacimiento. 

CELEBRACIONES DEl TIEMPO DE NAVIDAD. 

1. Octava de Navidad

El domingo siguiente al día de Navidad, o en su defecto el 30 de diciembre, se celebrará la Solemnidad de la Sagrada Familia. Este día en algunos lugares es costumbre celebrar la renovación de los votos matrimoniales durante la misa. 

La octava de Navidad se cerrará el día 1 de Enero con la Solemnidad de Santa María Madre de Dios. Los Cristianos consagramos así el primer día del nuevo año a nuestra Madre, a María la Virgen, que es Madre de Dios. 

2. Epifanía y Bautismo

La segunda parte del ciclo de la Navidad será la Epifanía y el Bautismo del Señor, fiestas que van íntegramente ligadas a la revelación de Jesús al mundo como redentor de la humanidad con las que concluye el tiempo de Navidad, dando paso al tiempo ordinario que culminará con el Miércoles de Ceniza, pórtico de la Cuaresma. 

La Epifanía se celebra el día 6 de enero, día en que recordamos la adoración de los Magos de Oriente. El nombre de “Epifanía” significa en griego “Manifestación”, es, junto al día de Navidad, el día más importante de este tiempo, pues celebramos que Dios se ha hecho hombre y se ha manifestado a todos los pueblos. Como curiosidad, en algunas ramas del Cristianismo Ortodoxo Oriental, es este día 6 de Enero el señalado para celebrar la propia Natividad. En occidente, durante la celebración de esta misa se suele hacer el anuncio de las fechas de la Pascua y Cuaresma. 

Por último, se cierra este tiempo con el Bautismo del Señor, enlazando así la revelación de la Navidad con la predicación pública que Cristo llevó a cabo en vida, anunciando el Reino de Dios. Este día todavía se pueden cantar villancicos y realizar la Adoración del Niño. Esta solemnidad se celebra el domingo inmediatamente posterior al día 6 de Enero.

Si entre el día 1 y el día 6 hubiera otro domingo, ese día se celebrará la misa del Domingo II de Navidad. No obstante, si el día 1 o el día 6 caen en domingo, no se utilizaría este formulario si no que se celebraría la Solemnidad que proceda (Santa María o Epifanía).

3. Otras celebraciones

El calendario litúrgico de Navidad está formado por la suma de dos calendarios distintos, el propio del tiempo y el propio de los santos. En los días 26, 27 y 28 se usará éste último, pues se celebran respectivamente San Esteban protomártir, San Juan Evangelista y los Santos Inocentes, aunque si alguno de estos tres coincide con el domingo, predominará la fiesta de la Sagrada familia. 

TRADICIONES POPULARES NAVIDEÑAS 

En este tiempo de gracia que nos da el año litúrgico, la religiosidad popular se hace notar también en los templos y hogares de los católicos con el montaje de la representación del nacimiento de Cristo, lo que se denomina “El Belén”. En los hogares católicos es muy piadosa la realización de un pesebre en el que se colocan las figuras de San José, la Virgen y el Niño, a modo de remembranza de lo que ocurrió dos mil años antes en el pesebre de la ciudad de David. Esta tradición la iniciaría San Francisco de Asís, por lo que el santo fundador de los Franciscanos es también el patrón de los belenistas. Es también costumbre colocar en nuestros hogares el árbol de Navidad, que nos recuerda a Cristo como Árbol de la vida, Árbol del que fue separado el hombre por el pecado de Adán, que Jesús viene a borrar con su muerte en la Cruz, esta tradición aparece reflejada en las sagradas escrituras en el libro de Isaías en el Antiguo Testamento. 

MÚSICA Y LITURGIA NAVIDEÑA 

La Navidad es un tiempo de alegría ante la llegada del Mesías que viene a salvarnos, y como todo en la liturgia, la música también goza de gran importancia en esta época, las celebraciones gozan de una importante presencia musical en las mismas. Son muchas composiciones las que se escriben ex profeso para estas fechas. Los Villancicos, tal y como los entendemos hoy día, son composiciones musicales heredadas de la tradición cuyas letras están hechas para alabar, desde un tono vulgar, el nacimiento de Cristo, a la Virgen María y a San José. En un tono más solemne, el himno navideño por antonomasia es “Adeste Fideles”, composición atribuida a San Buenaventura en la que se hace una invitación a la adoración a Cristo como verdadero mesías que viene a salvarnos. 

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