Tiempo y Distancia

Por Alberto Carabias Gómez

El hecho de vivir lejos de Cieza me ha llevado en varias ocasiones en los últimos años a hablar y escribir sobre cómo vivo todos los actos cofrades desde la distancia. En esta ocasión también lo haré, aunque de una forma diferente, reflexionando sobre mi situación personal y en relación a todo lo que nos está tocando vivir.

Cuando comenzó la Cuaresma de 2020 yo me encontraba de ERASMUS en Milán, el epicentro del coronavirus en Europa. El 7 de marzo anunciaron el cierre de la región de Lombardía y todos decidimos volver a España, donde la situación no era para nada parecida a la que se estaba empezando a dibujar en Italia. Ilusos de nosotros, pensamos que en un par de semanas como mucho estaríamos de vuelta y que, más tarde, podría volver a España para ir como cada año a Cieza en Semana Santa.

Como tantos otros, en ningún momento pensé que pudieran llegar a peligrar las procesiones, incluso cuando se anunció el primer confinamiento de dos semanas en España. Ya sabemos lo que finalmente ocurrió: la cadena de suspensiones nos dejó a todos un poco desorientados e incrédulos ante lo que estaba aconteciendo. No podíamos estar preparados para algo así.

Sin embargo, el que no haya actos ni procesiones no ha conseguido silenciar los grupos de WhatsApp cofrades, las redes sociales ni los canales de YouTube; al contrario, están más activos que nunca. Un poco a contrarreloj, la Junta de Hermandades, algunas cofradías y Redes Cofrades trabajaron para preparar una programación audiovisual con el objetivo de que no nos quedásemos de ninguna manera sin procesiones, aunque fuese de forma virtual.

"La cadena de suspensiones nos dejó a todos un poco desorientados e incrédulos ante lo que estaba aconteciendo. No podíamos estar preparados para algo así"

Fue en ese momento cuando decidí, tras mucho tiempo pensándolo, crear una cuenta de Instagram (@cosas.de.cofradias) donde poder publicar todas esas fotos y vídeos que, al acabar la Semana Santa, quedan almacenados; sin llegar a ver la luz en muchos casos. Esto me ha ayudado durante todo el año, y sobre todo los últimos meses, a emplear todo el tiempo que nos está robando la pandemia en generar y programar nuevos contenidos, aportando así mi granito de arena a la difusión de la Semana Santa de Cieza.

Como veis, hasta ahora mi discurso no ha variado demasiado (obviando la pandemia) al de los últimos años, donde explicaba que mi relación con la gran mayoría de celebraciones realizadas fuera de las fechas de Semana Santa se limitaba en gran medida a las redes. Este año dicha relación no ha cambiado, y es que llevo sin pisar Cieza más de año y medio (y lo que queda), por lo que lo único que me mantiene conectado con los pocos actos que se pueden llevar a cabo siguen siendo las redes sociales.

Después de Semana Santa, hubo un tiempo muerto inusual en años anteriores en cuanto a movimiento: solo se publicaban algunas fotos esporádicas, no había actos… y, por si fuera poco, no podía acercarme a rezarle a ninguna imagen por vivir en Madrid. En definitiva, no había prácticamente nada a lo que agarrarse para desconectar en momentos difíciles de añoranza o simple aburrimiento por la monotonía de la situación de la pandemia en España.

En mi caso, el concurso de fotografía de la JHP supuso una reactivación y un cambio de mentalidad en cuanto a la ilusión por volver a esa rutina que todos los años había llevado a cabo por esas fechas: preparar y editar las fotos que iba a presentar. Puede parecer algo insignificante o banal, pero para mí fue muy importante para conseguir mantener y no perder esas ganas de trabajar para la Semana Santa de Cieza, porque si por algo nos caracterizamos los semanasanteros es por saber aguantar la espera, sea un año, dos o los que haga falta.

"Cada uno de nosotros sacará de estos años de paréntesis en nuestra actividad cofrade una conclusión y un aprendizaje diferente. En mi caso está siendo el fortalecimiento de mi fe y de mis ganas crecer como persona, como cristiano y como cofrade"

Probablemente, cuando se publique este artículo ya se haya anunciado si se va a realizar “algo” o no esta Semana Santa para suplir a las procesiones, pero aun así aprovecho para animar a las cofradías y a la Junta a realizar de vez en cuando algún pequeño acto, ya sean tertulias por videoconferencia, entrevistas, algún concurso, publicar contenido variado más a menudo... en definitiva ayudarnos a sobrellevar la sequía de dos años sin la Semana Santa a la que estamos acostumbrados, algo que para mí, reitero, ha sido fundamental.

En definitiva, cada uno de nosotros sacará de estos años de paréntesis en nuestra actividad cofrade una conclusión y un aprendizaje diferente. En mi caso, el resultado (a pesar de esos momentos de pesimismo que a todos nos han invadido en alguna ocasión) está siendo y será cada vez más el fortalecimiento de mi fe y de mis ganas crecer como persona, como cristiano y como cofrade, para así podervivir con verdadera pasión la Semana Santa de Cieza.

Para finalizar el artículo, solo me queda desear a los lectores una buena Semana Santa 2021 con la seguridad de que, sea cuando sea, todos nos volveremos a reunir en la Esquina del Convento para ver salir a la Dolorosa.

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