Reflexión Dominical: III Domingo de Adviento "Gaudete"

 

Por Borja Atencia Flores

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (3,10-18):

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:

«¿Entonces, qué debemos hacer?»

Él contestaba:

«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».

Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:

«Maestro, ¿qué debemos hacemos nosotros?»

Él les contestó:

«No exijáis más de lo establecido».

Unos soldados igualmente le preguntaban:

«Y nosotros, ¿qué debemos hacer nosotros?»

Él les contestó:

«No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga».

Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:

«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga».

Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio.

Palabra del Señor

Queridos hermanos, nos aproximamos ya al día Solemne en el que celebraremos el Nacimiento del Salvador, que viene para salvarnos, naciendo en un humilde pesebre. Hoy el calendario litúrgico nos señala este día como especial, es el Tercer Domingo del Aviento, el Domingo de la alegría, alegría porque se acerca la Natividad del Hijo de Dios.

En este Domingo "Gaudete" las vestiduras litúrgicas para celebrar la Santa Misa cambian el morado por el rosa, color que nos recuerda la proximidad de la Noche Santa en la que el Hijo de Dios vino al mundo. El Evangelio de este día así lo relata, San Juan Bautista, primo del Señor y profeta, predica la proximidad de la venida del Salvador, aquel al que todos los profetas anunciaron y que iba a nacer de mujer sin pecado. 

Juan predicaba el bautismo y la conversión en la esperanza de la llegada próxima del Mesías, que vendría también a ser bautizado en el Jordán y empezar así su vida pública de predicación. 

Hoy también es un día muy mariano, celebramos a la Virgen de Guadalupe, aquella que, desde el cerro del Tepeyac en México, bajó a un pobre indio para mostrarle la fe verdadera y el camino que conduce a Dios, la religión católica. 

Hermanos, con gozo esperemos todos juntos la Natividad del Salvador, ya está cerca, preparemos el camino ¡Ven Señor Jesús!

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